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Mostrando entradas de 2015

Reminiscencia.

Recuerdo los parques, las calles, los sueños. Recuerdo tu pelo entrelazándose entre mis dedos. Los te quiero, sin pronunciar una sola palabra, sonrisas, el lenguaje de las miradas. Almas haciéndose el amor entre la melodía de su respiración. Sentir un cosquilleo en lo más hondo del pecho, trepando hasta conseguir alcanzar la cima de nuestras mejillas, coronando en los labios con un beso. Recuerdo los llantos, las risas, los botones desabrochados de tantas camisas. El carmín de tus labios con mi pecho de lienzo, dibujando la batalla más épica de todos los tiempos. Dos locos que detenían el reloj, que vivían el momento, su momento. A veces recuerdo y vuelvo a recordar que solo son recuerdos.

Dueña de mis días.

Ahora que no estás, me siento tan pequeño. Vienen a visitarme mis demonios para llevarme, sin remedio, a vivir la pesadilla de no poder volver a rozar tu pelo. Ando solo por las calles, con la ilusión de aunque sea verte a lo lejos. Lloraría, pero contemplaría el regalo más grande que llegó en otoño a la puerta de mi vida. Por eso recorro los mismos lugares, donde siendo uno, desprendíamos luz y fuerza incomparables. Allí nada importaba, el amor abarcaba todo y se hacía dueño del tiempo. Incluso una simple mirada y unas pocas palabras, nos transportaban por un instante al futuro. A los frutos que daría este amor. Escogíamos sus nombres, a quién se parecerían, coincidiendo en que, siendo nuestros, no habría nada más hermoso. Pintábamos cada trozo de nuestra vida, hasta el punto de tener preparado el gris de nuestras canas. Quizás no estábamos seguros de nada en esta vida, pero si de cómo y con quién queríamos pasar el resto de ella. Posdata: a mi al...

Alma de poeta.

El poeta llora lágrimas de tinta azul, derramándolas en una fina capa de celulosa. Un mero rectángulo, en el que confluyen sentimientos desordenados, escondidos en el fondo del alma. Brotan como un manantial, atraídos por una extraña luz; que transmite la página. Una luz que solo el poeta puede vislumbrar. Digamos, que es la llave del alma. Un tanto caprichosa, pues no se abre con cualquiera, ni cuando quieras. Sino, cuando quiere robarte ese poema, que cuando otros lo lean, logren sentir. Sentir cada letra, cada coma, cada punto. La felicidad y cada lágrima derramada. Con el punto final,  el papel habrá conseguido su objetivo, y este escritor habrá abrazado a un alma más

Noche de secuestro.

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Podría secuestrarte cada noche hacer cómplice a la luna, taparte la boca con un beso, o atarte con el más fuerte abrazo. Y así, entre mis brazos susurrarte al oído el motivo de este rapto. Transformarme en un gran toro como Zeus y llevarte de mi espalda a lo más alto. Hincar el cuerno en tu blusa, pasear a oscuras; con la única luz de tus ojos; por la avenida de tu cintura. Atreverme a entrar dentro de esa fuente y empaparte mientras tú, lanzas súplicas entre gritos. Acabar tumbados en un césped con la complicidad que delatan nuestras miradas. Todo acaba con la primera luz del alba todo queda en un podría, porque todo ha sido un sueño tú, estás en tu cama y yo estoy en la mía. Sin saber el deseo que tengo de hacerte mía, aunque sea secuestrándote por una noche. Una noche que valdría por una vida.

Oda a la poesía.

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Atado en mi prisión de carne, vienen vientos nuevos, pero no consigo desatarme. Así, ¿cómo voy a volar?, ¿cómo voy a destapar tantos versos con alas, que inviten a soñar? De esos que al escribirlos te sientas libres, porque puedes plasmar en líneas la utopía y así hacerla real. Escribir sobre dos enamorados, o dos, que ahora, siendo uno, ya no se amarán más. Escribir de la injusticia y su cura, la lucha social. Crear nuevos mundos, de ríos con aguas cristalinas, donde los niños puedan jugar, sin el miedo a los bombardeos, de un pueblo, que dicen que es rival. De los que se sienten grandes, careciendo de toda moralidad. La misma historia del grande que se come al chico, altero su orden, y el pueblo empieza a ganar. No por un mundo entre vencedores y vencidos, sino por un mundo donde todos, sin excepción, vivan en igualdad. Este albatros, volando entre versos, anhela que un día el cielo y la tierra, sean el mismo lugar. Y allí, donde no llegue la poe...

Seré

Dame un verso nuevo, que me susurre al oído y me acaricie el corazón. Atraviésame con tus "te quiero", llega a mi vida como un tifón. Ilumina con tus ojos el camino, Cual luciérnaga, embaucadora de sentidos. Tiéndeme tu mano, formaré parte de tu destino, podré ser brújula que guíe tu camino, o el astronauta que te lleve desde tus lunares, a lugares desconocidos. Podré ser lo que quieras, pero quiero serlo contigo.

Triste final.

Cuando dentro de ti ya no queda nada. Cuando cuervos negros, robaron todo lo que brillaba. Se siente como un desagüe, mientras, la otra persona, no cesa de llenarlo, no obstante es en balde. Ya es imposible que te llene, comenzó la cruda sangría, mas es demasiado tarde. Lo peor de todo es que tú,  ya no sientes. Pero a ver cómo narices desinflas, un corazón rebosante de amor. ¿Cómo puedes decir que se acabó?, que ya has escrito el punto final, pero que no dispones de puntos de sutura, ante herida tan grande. El resultado es un herido grave, por bala de desamor, con pronóstico reservado y una larga recuperación. Pero las heridas internas son incurables. Te irás con una maleta vacía, sin rumbo, sin destino final. Tocará recorrer un nuevo camino, cuando el amor conoce el final.

Pompeya, fuiste hogar.

Él no sabia lo que tenía, pero poseía un volcán a punto de estallar. Cualquier ocasión podría desencadenar en el infierno. Pero, él, no se daba cuenta de que el paraíso en el que vivía, podría tener final. Y así, ella un día estalló, llevándose por delante plantaciones de sueños, caminos de felicidad y el hogar donde el amor consiguió hacerse hueco. En segundos se formaron ríos de palabras que rompían cualquier muro de sentimientos. Y no dudaron en destruirse, absortos por el desconocimiento, de que con cada paso que daban dejaban más alejado aquel lugar, donde las despedidas se sellaban con sorbos de te quieros. No volvió a saber de ella, y fue en ese momento, cuando el pobre iluso, lloró, lloró para intentar sanar las heridas que el mismo provocó. Por no saber cuidar ese paraíso que un día encontró. Ella seguramente encontrará a otro, dará todo lo que a ti te dio. Con la diferencia de que tú, lo tiraste todo al lodo, mientras él, lo cogerá, y podrá iluminar tan...

Un sorbo de mundo.

Preferí saborear de la copa de tus labios y emborracharme con sorbos de tus besos, hasta quedar inconsciente a tu lado. Protegidos entre los pliegues de las sábanas, mecidos en los brazos de morfeo. Soñar dentro de un sueño, sin dejar de sentir que sigo vivo. Tú me lo recuerdas cada instante, con cada sonrisa. Y aún que no salga en ningún anuncio, a mi ya me ha robado el alma. De entre todas las cosas que podría elegir en el mundo, te elegí a ti, simplemente porque descubrí, que solo con rozarte la mano, ya tendría el mundo entre mis dedos.

No siempre es siempre.

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Para siempre se dijeron una pareja en aquel puente, se embarcaron en el viaje con un beso, que les llevó a su boda, donde con otro beso, volaron fugazmente sobre la Luna. Más tarde descubrieron que la miel era solo una pequeña muestra, que pronto se gastaría, y desde entonces todo sabría más amargo. La cama donde hubo fuego, terminó por quemarse. Ahora solo quedan cenizas. Cambiaron los te quieros con sonrisas; por el gris de sus camisas. Los celos, convirtieron en grises nubarrones, ese cielo que antes tenía un azul perfecto. Al final sucedió lo inevitable, llegó la tormenta, dejando inundados sueños huérfanos. Su barca se partió en dos, dos náufragos amantes, llorando lágrimas en silencio. Con la brújula del amor rota y el corazón fuera del pecho, vagando en un océano, quizás, para siempre. Pero ya sabemos que siempre, es solo un adverbio de tiempo; y el tiempo se nos escapa de la yema de los dedos. Intentarán alcanzar otras islas, presos de u...

ARTE

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Verdes prados ondulan serpenteantes por el vaivén del viento, que mece los suspiros y acaricia el silencio. La magia rezuma desde cualquier parte, su pelo tiñe el lugar de arte. No existen las palabras, solo sentimientos por todas partes. Sus labios son flores y se abren al pasar, a veces para besar, otras expectantes de impregnarse de gotas de amor. Hasta la Luna admira tanta belleza  y tanta delicadeza; e invita a las estrellas a contemplar, contemplar tan valioso diamante. Capaz de convertir el resto en algo insignificante. Y yo paseo por ella, recorro sus caminos más secretos, contemplo sus atardeceres y sus amaneceres. Amanece radiante, llena de vida y esa vida la comparte. Ella te hace ser mejor persona. Incluso con sus tormentas tropicales,  peligrosas y destructivas, crea ríos y manantiales y te invita a beber; para formar ser para siempre, parte de tu vida. Ni los sueños crean algo tan gra...

Querella a las despedidas.

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Una estación de tren, dos amantes, unas maletas, y dos corazones que lloran sangre. Así son las despedidas. Unas son primerizas y como cual bebé, ansioso de cariño, enseguida se hacen dagas las horas, a pesar de que saben que mañana, se reencontraran con un beso. Despedidas de media-distancia, despedidas de larga-distancia, multiplicadas por los días que faltan y que empiezas a sentir desde el primer segundo sin ella a tu lado. Porque no sé qué extraña ley física, permite que se sienta esa jodida distancia, que muerde con nervios por dentro y salpica el alma. Pero sin duda las hay más crudas, las que llevan un hasta nunca de firma, mientras tú buscas en el contrato del amor la cláusula quizás. Es más tarde cuando sientes la herida de la despedida, cuando te das cuenta que perdiste ese tren de ida, pero sin saber cuál era la parada final. Y pasé por cada una de ellas, y como un suicida, intenté sanar la herida, y lo dejé todo por conseguir el billet...

Un contrato perfecto.

Llegaste sin cita previa a la oficina de mi corazón. Tú, buscabas hacerte hueco sacando a relucir tus mejores cualidades, y lo conseguiste. Hablamos de las cláusulas del contrato, tú, suplicaste que fuera indefinido. Empecé proponiéndote mil besos de sueldo y aceptaste encantada. Yo te propuse un adelanto, con la condición, de que hicieras jornada intensiva entre mis brazos. Te quedabas a echar horas, para acabar los papeleos de tantos sentimientos. Y en tiempo récord, conseguiste el mejor puesto, y te elevé al cargo de compañera de viajes, siendo tú mi camino predilecto. Creamos un archivo de momentos compartidos, lo fuimos guardando en lo más hondo de nuestra alma. Conseguimos llegar a lo más alto, y allí descubrimos nuestro pequeño universo, donde cambiamos la hora de los relojes, y ahora, giran en torno a nosotros. Ahora sé que eres indispensable y sé que tú serás incondicional, en mi presente, y en mi futuro más perfecto. ...

SOÑEMOS, QUE ES GRATIS.

Hay cosas que calientan, más que el sol de medio día en Agosto, y tu puedes ser mi sombra, pero también puedo quemarme contigo. Eres capaz de estallar como un volcán y de ser la brisa suave de una noche de verano. Eres silencio; la marea en una playa paradisiaca. Pero hay cosas que me calientan, y te calientan. No hablo del sexo, si no de las mentiras que oímos cada día en la televisión. De las falacias que inventan y reinventan políticos. De que haya gente en el paro y solo seamos números. Pero seguimos vivos, y poco a poco se aceleran los latidos, de un pueblo dispar, pero unido. Seguimos soñando con que llegue el día, en el que el único estandarte, sea el de la libertad y el odio pierda la batalla, frente a la felicidad. Mientras tanto, brindemos con un beso, y embriaguémonos con la eternidad.

Ideas (Primera publicación!!)

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Ideas Tengo ideas que parecen florecer, como los prados en Mayo. ¿Serán solo ideas? O por el contrario, germinarán bellas y esplendorosas. Duda que abarca en locura, y estas metralletas en mi cabeza hacen sentirme entre dunas sedientas de mi cordura. Trato de superar mis retos, pero la vida es un obstáculo. En estos tiempos nítidos y a la vez opacos, iluminados pero sombríos, tratas de buscar un hueco o un momento para subirte al tren sin parada que supone vivir. Vivir en tiempos convulsos,  de cambio, de soledad y a la vez de compañerismo. Así, el eterno invierno de quien espera el verano, como dos enamorados esperan ese primer beso, que les hará transportarse a su sueño más deseado. Veo el futuro como fotogramas por mi retina, ¿cuál de ellos se borrará?, ¿cuál ni siquiera tendrá la posibilidad de ser descubierto?, y, ¿cuántos otros serán remplazados? La juventud es bella, es la floración de la vida,  a partir de ...