Reminiscencia.

Recuerdo los parques,
las calles, los sueños.
Recuerdo tu pelo entrelazándose
entre mis dedos.

Los te quiero, sin pronunciar una sola palabra,
sonrisas, el lenguaje de las miradas.
Almas haciéndose el amor
entre la melodía de su respiración.

Sentir un cosquilleo en lo más hondo del pecho,
trepando hasta conseguir alcanzar la cima
de nuestras mejillas,
coronando en los labios con un beso.

Recuerdo los llantos,
las risas,
los botones desabrochados
de tantas camisas.

El carmín de tus labios
con mi pecho de lienzo,
dibujando la batalla más épica
de todos los tiempos.

Dos locos que detenían el reloj,
que vivían el momento, su momento.

A veces recuerdo
y vuelvo a recordar
que solo son recuerdos.

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